Bolivia ya vive intensamente el Carnaval, una de las festividades culturales más importantes del país, que congrega a miles de personas en los nueve departamentos. Ante la masiva participación ciudadana y la llegada de visitantes, el Ministerio de Gobierno activó un amplio plan de seguridad que contempla el despliegue de 20.805 efectivos policiales en todo el territorio nacional.
Uno de los principales puntos de concentración es el Carnaval de Oruro, donde 3.712 uniformados refuerzan los controles durante el Sábado de Peregrinación y las entradas folklóricas. El objetivo es prevenir hechos delictivos y brindar seguridad tanto a los bailarines como al público nacional y extranjero.
El operativo incluye patrullajes terrestres, presencia de personal uniformado y civil, además de puntos fijos de auxilio con equipos especializados de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) e Interpol. También se instalaron ambulancias para atender posibles emergencias médicas en concentraciones masivas.
Las autoridades señalaron que se intensificarán controles para evitar el consumo excesivo de alcohol, el extravío de menores, la trata y tráfico de personas, así como delitos patrimoniales. Además, se realizan campañas de concientización sobre violencia doméstica y de género.
Con este despliegue, el Gobierno busca que las celebraciones se desarrollen en un ambiente de tranquilidad y seguridad, preservando el carácter cultural y tradicional del Carnaval boliviano.
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