Lo que parecía una escena casi surrealista en un pequeño pueblo de Ávila tiene una explicación completamente natural. En Mijares, dos ovejas comenzaron a mostrar pequeños brotes de hierba creciendo entre su lana, una imagen que dejó atónito incluso a su dueño.
Martín, el pastor responsable del rebaño, relató que todo se debe a una combinación de factores sencillos: semillas de heno que quedaron atrapadas en la lana y las abundantes lluvias registradas durante el invierno. “Ellas meten más de medio cuerpo en el canal mientras les echo el heno. Se conoce que les cayó algo de granilla y eso hizo que le creciera la hierba”, explicó.
La lana, por su densidad, puede retener humedad y restos orgánicos durante varios días. Con el ambiente húmedo y las lluvias constantes, las semillas encontraron las condiciones ideales para germinar. El resultado fue la aparición de pequeños brotes verdes en medio del vellón blanco.
Aunque el fenómeno no es frecuente, no se trata de nada extraordinario desde el punto de vista biológico. La mezcla de materia orgánica, agua y semillas puede activar el proceso de germinación en superficies poco habituales.
El propio pastor reconoció su sorpresa. “Yo también me quedé alucinado. No lo había visto nunca hasta este invierno”, afirmó. La curiosa escena no tardó en llamar la atención de vecinos e internautas, convirtiendo a Juani y Careta —las protagonistas ovinas— en un inesperado fenómeno viral que demuestra, una vez más, cómo la naturaleza puede abrirse camino en los lugares más insospechados.
![]()










Deja tu opinión