Lo que parecía una simple presentación de equipamiento policial terminó convirtiéndose en una escena inesperada. Juan Pablo Quinteros, ministro de Seguridad de la provincia de Córdoba, decidió demostrar en carne propia la efectividad de un nuevo guante electrónico policial y se ofreció como voluntario para probarlo en vivo. Apenas se activó el dispositivo, la descarga le provocó una fuerte pérdida de control muscular y el funcionario terminó en el suelo por unos segundos, ante la mirada atónita de todos.
El momento quedó registrado por las cámaras y no tardó en volverse viral. Aunque luego aclaró que no sufrió daños graves, la intensidad de la descarga dejó en evidencia el poder del dispositivo, diseñado como una herramienta no letal para inmovilizar personas. El episodio no solo sorprendió al público, sino que también abrió un debate sobre el uso de este tipo de tecnología en la fuerza policia
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